“El Verano del Lobo Rojo” (“Summer of the Red Wolf“, 1971) es una novela de ficción del escritor australiano Morris Langlo West (1916-1999) autor de varios best-sellers (Los Hijos del Sol, El Abogado del Diablo). Inspirada en un momento de crisis que tuvo en algún momento de su vida, donde huyó harto de la civilización, frenética, salvaje, que consume el espíritu libre y primitivo del hombre, para encerrarnos en una rutina que hace perdamos contacto con uno mismo.

Toma como escenario las islas Hébridas, al norte de Escocia, una región fría, con mucha niebla  y donde – como dice el libro – parece que termina el mundo.

La trama gira entorno a 4 personajes principales. Donde uno huyendo de su pasado se enfrenta a otro condenado desde su nacimiento por la rigidez moral de las islas. Constantemente enfrentándose en batallas y retos, donde la espada es la lengua y el musculo la razón. Perfectamente ambientado por Morris West, tranportandote al lugar de la novela, sin dejar escapar los detalles del escenario, las características de las personas, y las emociones de estas. Con una trama que si bien parece no prometer mucho, al cabo de unas cuantas páginas te tira un gancho que te impulsa a seguir leyendo para saber que pasará. Lo que parece una aventura solitaria para reencontrarse, se transforma en un drama, lleno de retos, sombríos momentos y crímenes, con un desenlace un tanto amargo, pero lleno de honor y esperanza.

Un libro recomendable, que si bien confieso que es el primero que agarro por gusto propio y finalizo sin sufrir en lo absoluto, me ha dejado con una buena experiencia personal y satisfecho, encontrando una actividad – tardíamente descubierta, por varios factores que después trataré en algún post – que por fin cubre la necesidad de algo que me llene mentalmente. Así que estaré posteando reseñas de otros libros que vaya leyendo, y espero estas sean mucho mejores.

El cómo obtuve este libro tiene una anecdota algo peculiar y puede que sin vergüenza de mi parte, pero a quien me lo obsequió: Si vale mucho más que el euro que te dí jaja, gracias.