Tenia bastantes días que al estar en mi cuarto me sentía incomodo, aparte de este calor de mínimo 30°, creo que era porque ya tenía un desmadre regado por todos lados.

Una cucaracha me hacia la vida imposible todas las noches, pues la maldita tenia la osadía de treparse a mi escritorio y “danzar” de un lado para otro, como burlándose de mi, mataba una y parece que otra la relevaba al día siguiente, vengando a su camarada caído víctima de mi chancla asesina, realizando maniobras más audaces como treparse a mi y asustarme “como la chingada” al sentir sus asquerosas patas en mi brazo, después iniciando una persecución a través de mi desmadre como en “Godzilla” cuando Godzilla intentaba aplastar el taxi de los protagonistas, claro, yo no era tan torpe como nuestro mega-lagarto, acorralando a la maldita en un esquina, o usando a mi favor objetos para hacer que corriera hacia mi. Lo curioso es que solo era una por noche, solo una, como si fueran enviadas especiales, jaja maldita paranoia. Talvez solo eran atraídas por el aroma de alguna miga de comida que dejé en el escritorio, después de un buen capitulo de “Dexter” y unos tacones con mucho limón, salsa y cílantro.

Hoy me levanté con la firme intención de ganar la batalla, ¿cómo? Dejando los menos lugares posibles para que se escondiesen y sellando cada orificio por el cual puedan colarse. Saqué unas cajas llenas de papeles que me dificultaban “la persecusión de la pequeña cabrona” y despejé la zona. Pero algo sucedió, de repente, comencé a sacar y sacar más cosas, a tirar cosas que ya no me eran utiles, en un frenesí de limpieza. Cuando me di cuenta ya había movido mi cama, apretando los tornillos que causaban ese molesto y ruidoso rechinido al subirme; metí un sillón que nadie usaba y hasta me quedo un gran espacio, como sugiriendome una pantalla LCD de 32″ y una “mesita” de centro para meter a mis amigos a echar unas chelas.

Todo quedó en un orden que me causa tranquilidad, sin amontonamientos, simple y con mucho espacio. No creo en el Feng Shui como tal, sobre que atrape el Ki de la corriente “Viento-Agua” con mi cuerpo pero talvez si hay algo de cierto en que algunas forma de colocar las cosas brindan más comodidad y tranquilidad, sobre todo en esos días de estres, donde “todo estorba y no te deja pensar claramente”.

Talvez es ese sentimiento de bienestar que causan los cambios, moverte, transformar tu entorno, adecuarlo a ti, espero ese sentimiento cree una reacción en cadena y se traduzca en una mejor programación en Java, para mis proyectos de cierre de semestre. Espero hoy poder estar a oscuras tranquilamente y esas pequeñas cabronas se quedén afuera y vayan a molestar a mi vecino jaja.

Ahora solo tengo que encontrar la manera de acabar con ese calor insoportable. De rato freaks.